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Antiguamente en Egipto se consideraba sagrada esta planta porque se usaba contra las enfermedades y daba muy buen resultado. También tiene virtudes para contrarrestar efectos magnéticos. Se dice que los obreros que trabajaban en las pirámides, por ejemplo la de Keops, les suministraban ajos con el propósito de estimularlos. Lo hacían por costumbre, pero durante un tiempo hubo escasez del producto, y dejaron de suministrarlo a los trabajadores, estos hicieron una huelga hasta que los servidores del Faraón consiguieron mas ajo fresco. Los soldados romanos también lo usaban, antes y después de cada batalla. Lo consumían como una planta maravillosa que les ayuda al triunfo.

El Ajo Macho también es considerado en el mundo del esoterismo como un talismán de buena suerte, se pone en el monedero para atraer del dinero, en un bolsillo de la ropa que llevemos si vamos a un examen o a una entrevista de trabajo, pegado con cinta adherente en el interior del bajo del pantalón o de la falta, para encontrar pareja, aleja la mirada de quienes nos quieren hacer daño, constituye un amuleto para tener fama y fortuna, se utiliza para colocarlo detrás de la puertas de las casas o negocios para alejar las malas energías y atraer la prosperidad y la abundancia, se utiliza para curar el mal de ojo y también se ingiere para curar brujerías que se han dado con la comida. Al ajo macho se la atribuyen muchos poderes como vitalidad en el trabajo, inteligencia, buena suerte en general, alivio para todo tipo de dolores, remedio para el amor, etc.

Científicamente el ajo macho es una agente que actúa como control en el flujo sanguíneo de las arterias, sirve de sedante, calma los nervios, es estimulador de las funciones metabólicas y en algunas culturas es considerado como un agente que favorece las funciones sexuales del individuo. Plinio, el sabio romano dio tanta importancia a este ajo que en un estudio que hizo a la planta, produjo 61 fórmulas para la curación de diferentes enfermedades y dolencias.

Ritual con el Ajo Macho

Colocar un ajo en la palma de la mano derecha y mirarlo mientras le dices:

A ti Ajo Macho, que me liberas de las envidias, de los males de ojo, de las brujerías, de las hechicerías, de mis enemigos, de las enfermedades y de la pobreza, te invoco y te pido cargues con energía positiva éste que está en mi mano para que me proteja del mal en general, me brinde salud, suerte y felicidad. A ti fruto de la naturaleza y a los elementos os pido que trabajéis conjuntamente para mi,y que mi petición sea escuchada y atendida. Que así se cumpla.

Este tipo de ritual o petición se puede hacer cada vez que tengamos o queramos conseguir algo.

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