La palabra talismán parece derivar de las expresiones árabes tilims y telsam, que pueden traducirse como “imagen mágica”. Son aquellos objetos a los que se les atribuye virtudes portentosas, que generalmente se confunden con los amuletos, aunque son bastante diferentes.

El amuleto es una imagen o figura de piedra, objeto animal o vegetal, que se debe llevar encima siempre para que proteja contra algunos de los riesgos que se temen, mientras que el talismán es un sello grabado con signos cabalísticos, místicos o astrológicos, que generalmente sirven para atraer la buena suerte.

Se dice que sus inventores fueron los egipcios y los hay de innumerables tipos.
De entre los más conocidos popularmente destacan la herradura, el trébol de cuatro hojas, las medallas con imágenes de santos y los sellos con números. Destacan con los nombres propios el Palladium griego, el anillo de Salomón donde según la tradición el sabio rey tenía encerrados a los espíritus que le obedecían inmediatamente para cumplir sus mandatos, y los sellos del Sol, la Luna, Júpiter y Venus.

Los principales talismanes egipcios son los del alma, el del amanecer, el de la barca divina, el del brasero con llamas, el del buitre, el del caldero imaginario, el del cayado, el del cetro de pairo, el de la cobra, el de la columna, el del corazón, el de la corona roja, el del doble, el de los dos dedos, el del escabel, el de la escalera, el del escarabajo, el del escorpión , el del espíritu, el de la flor de loto, el del laúd de la felicidad, el del lazo de Isis, el del órgano vital, el del ojo de Horus, el de la rana, el del santuario, el de la serpiente. Como vemos el repertorio es muy amplio.

Talismanes planetarios se utilizan aprovechando la correspondencia existente entre los planetas y los colores, metales piedras y animales.

De acuerdo con la teoría de Masillo Ficino, filósofo y médico italiano, expuso en su obra Libri de Vita que hay siete talismanes que se corresponden con los siete planetas clásicos.

La llave mágica, que debe ser imantada con piedra de imán, abre las puertas del pasado y da acceso a los infiernos. La llave mágica hace encontrar los objetos desaparecidos y los tesoros de la tierra. Indudablemente la llave pone en marcha la magia. Si se coloca sobre una Biblia abierta en uno de los cuatro evangelios, la llave gira respondiendo a lo que se le pregunte. Para que gire la llave hay que invocar y preguntar a los gnomos. Si la llave gira a la derecha la respuesta es Sí, si gira a la izquierda la respuesta es No.

ORACIÓN A LA PIEDRA DE IMÁN:

Oh preciosa piedra de Imán que con la Samaritana anduviste, a quien hermosura y suerte le diste, yo te brindo oro para mi tesoro, plata para mi casa, cobre para que nunca falte y siempre sobre, coral para que en mi casa caiga envidia ni mal. Oh, divino Dios a quienes todos nos diste Sabiduría y Poder como a la piedra de Imán. Que en mi casa no falte ninguno de estos dones.

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